Crónica de un festival internacional consagrado

En otoño las enredaderas de los edificios de la parte antigua de Cáceres parecen shamrocks de los prados de la isla esmeralda. Desde la torre de Bujaco  se percibe el compás del bodhrán, la gaita irlandesa y el silbido rápido del fiddle entremezclarse con el traqueteo de los zapatos con suela de madera. En la fachada de la Diputación se saborea el olor de las pintas, el café irlandés y el incienso de la concatedral de Sta. María. El emblemático “Irish” ha vuelto a irrumpir en la ciudad con la cabeza bien alta y rebosante de calidad, algo que no es una novedad.

Del 25 al 27 de octubre y acompañados de un tiempo extraordinario a las tablas de Cáceres Irish Fleadh 2019 subieron artistas de la talla de Dervish, Daoirí Farrell Trío, Yoko Takano, Erdini, Peter Browne Band, Böj, Irish Treble y Cáceres Ceilidh Band. Esta decimosexta edición finaliza con 10.000 asistentes durante todo el fin de semana según datos de la organización y la cobertura en directo se ha seguido desde varios países del mundo como Irlanda o Estados Unidos.

SEMANA CÁCERES IRISH FLEADH

La semana empezó con fuerza gracias a las entrañables actividades paralelas del festival: Las visitas de la organización junto a la banda The Craic Addicts a los colegios Nazaret, CEIP  Alba Plata, CEIP Virgen de la Montaña, CEIP Casta Cecilia y CEIP Prácticas. Potenciales artistas absorbieron el ritmo de los reels, los hornpipes y los jigs cantando y bailando melodías en su mayoría desconocidas para ellos.

El jueves 24 asistimos a la rueda de prensa en el Gran Teatro donde se celebraría el único bolo de pago y por la noche asistimos a la charla “Los silencios revelados de las Lavanderías de la Magdalena en Irlanda” de la profesora de la Universidad de Huelva,  Auxiliadora Pérez Vides. La ponencia resultó un éxito de asistencia e interés atendiendo a la jugosa rueda de preguntas final con la que concluyó. El día siguiente, en el salón de actos del Palacio de la Generala se presentó el libro 'Orality in Written Texts´ (Editorial Routledge), de la profesora Carolina Amador Moreno (Universidad de Extremadura). En la semana de cine irlandés `Irish Week´ de la Filmoteca de Extremadura se proyectaron 4 largometrajes irlandeses con un aforo envidiable.

VIERNES 25 – PRIMEROS CONCIERTOS

Por la mañana vimos a los niños y niñas jugar con la música en el colegio Prácticas y acto seguido preparamos las baterías, las tarjetas de memoria y salimos hacia la plaza de Sta. María. Tras la prueba de sonido, Brian Mulcahy, presidente de la asociación Elgatoalagua que  organiza el festival y Luis Salaya, alcade de la ciudad, dieron al público la bienvenida invitando a respetar el entorno y los recursos a nuestro alcance.

La formación gallega Böj vino al Fleadh sin la violinista y bailarina Hanna Kitts pero celebraron su maternidad dedicándole el primer tema. Confesaron estar a punto de sacar un disco escrito por ellos -`The night of victory´- recordando la noche que ganaron el primer premio en Ortigueira. Escrigas y Mouriño se intercalan los vientos de forma habitual mientras las bases melódicas de Gómez y Vergara a la guitarra y bodhrán despuntaron con peculiar acústica. Por tanto, nunca se repetía una melodía de la misma manera. Sonó “A tramiña”, levantaron la copa por el “Irish” y el público gritó bis.

Subió Erdini al escenario y empezaron fuerte. Conor Corbett aclaró la voz con un fantástico gemido folky. Reconocimos a Jaimie Carswell al bajo  que ya había tocado en los colegios con Craic Addicts. Ellos mismos calificaron el sonido de Erdini como una transición continua del slow al fast y coronaron el bolo con “Old Joe Clarck” y una fusión instrumental apabullante. Entre el público descubrimos a las chicas de Irish Treble de paisanas contagiando a los asistentes con juegos de danzas y bailes.

Las sessions se llenaron de gente novel y veterana con sus instrumentos. Al otro lado del escenario O´Hara´s se improvisó una pequeña reunión musical donde escuchamos a Böj tocar piezas preciosas. En la Taberna Lancelot y en los Siete Jardines vimos a miembros de la Cáceres Ceilidh Band mientras en el Octavo Arte escuchamos a varios músicos amateurs. En la taberna El Rincón sonaron bandas locales que interpretaron melodías cercanas al espíritu del festival.

SÁBADO 26 - GRAN APUESTA FINAL

Los talleres instrumentales se llenaron en cuestión de minutos. Vimos a Tom Morrow, Cathy Jordan o Brian Kelly de Dervish intercambiar ideas con aprendices y profesionales cercanos. Uno de los más concurridos fue el taller de bodhrán impartido por Robbie Walsh de Daoirí Farrell Trío y John Joe Kelly de Peter Broune Band. Otros talleres con expectación fueron el de gaita irlandesa impartido por Sean Óg Potts cuya gaita tiene un diseño único de dedos cerrados muy curioso y el de danza irlandesa impartido por las madrileñas Irish Treble.

A las dos de la tarde la japonesa Yoko Takano subió al escenario O´Hara´s a cantar un par de piezas. A continuación las carismáticas Irish Treble y la banda local Cáceres Ceilidh Band enseñaron rápida y eficazmente varios pasos ensayados con voluntarias y voluntarios. Interpretaron polcas y jigs e hicieron bailar y divertirse a un gran número de gente. Para no perder el hilo del festival, el Hotel Alfonso IX hizo una paella enorme para comer y la calle Moret se abarrotó de gente.

Las sessions vespertinas fueron a las 18: 30h pero escuchamos música improvisada por las calles a cualquier hora del día. En el singular patio de los Siete Jardines escuchamos las sessions más vocales de todo el festival gracias a los chicos de Erdini que corearon preciosas melodías country. Acudimos a otra actividad paralela: `El Rincón del gaitero´, un encuentro de amigos del instrumento impulsado por la Asociación Ibérica de Gaita irlandesa (AIGI).

A las 8 de la tarde comenzó uno de los mejores conciertos del festival, el de Daoirí Farrell Trío y Yoko Takano en el Gran Teatro de Cáceres.  En primer lugar tocó el trío irlandés y cautivaron a un teatro rebosante de gente que gritó y vivió la música. Escuchamos “Pat Rainey” y los tres músicos nos hicieron sentir el alma y la leyenda oscura de la isla británica. Uno de los mejores momentos del festival fue el solo de bodhrán en el que Robbie Walsh hizo cantar al instrumento de percusión marcando el tono.

Yoko Takano acompañada de un sanshi, desplegó con maestría las íntimas propuestas de su último disco `Moruadh´. La audiencia extremeña y anglosajona coreó un estribillo en japonés y “con acento”. En la recta final interpretaron conjuntamente un tema tradicional irlandés. Sean Óg cambió su gaita por una de la asociación AIGI y arrancaron un bis al público que se vino arriba al ver a Irish Treble a acompañar el espectáculo con danza.

En el concierto de Peter Browne Band no cabía un alma. Solo cuatro músicos hicieron falta para hacer vibrar los pilares de los Golfines de Abajo. La audiencia sintió con los ojos cerrados las melodías de acordeón de Browne, el enigmático bodhrán de John Joe Kelly, el silbido eterno del fiddle de Doozey y la guitarra española de Shane McGowan que fabricó el perfecto backgrownd con devoción al tango argentino y la rumba española.

Desde la torre trasera de la escena se veía una asombrosa multitud en el concierto de Dervish. La puesta en escena y los aires que transmiten recuerdan a aquellos primeros The Bothy Band.  La voz de Cathy Jordan esa noche representó el espíritu de la comarca de Sligo y la velocidad de Brian McDonagh en la mandolina y Tom Morrow en el violín embellecieron un paisaje único. El feedback fue asombroso en el tema “The rambling irishman” incluido en su último disco `El gran cancionero irlandés´ (Rounder 2019) que están presentando. La magia subrayó la última noche de conciertos cuando todos y todas las músicas del festival (y un pequeño bodhranista) subieron al escenario creando una gran session profesional nocturna en la que todo el público grabó y bailó sin parar.

El espíritu de las calles de Donegal y Belfast se trasladó a la plaza de S. Jorge, el Rincón de la Monja o la calle General Ezponda. En el Octavo Arte se fusionaron varios géneros y escuchamos el tango “Por una cabeza” de Gardel mientras Cathy Jordan, Peter Browne, Fernanda Valdés y Dave Doozey unían sus artes internacionales con una familiaridad entrañable. En Los Siete Jardines surgieron multitud de círculos instrumentales que interpretaron diferentes piezas y en Lancelot la gente se adueñó de la calle y la improvisación.

DOMINGO 27 – AHORA SÍ. LA DESPEDIDA

Esta decimosexta edición, la tradicional session de despedida del Arco de la Estrella se trasladó a la plaza de Sta. María. El encuentro se convirtió en una preciosa despedida musical aderezada por las coreografías de las geniales Irish Treble, muchas familias, niños y niñas admirando la música con el espíritu de Dana de las tierras de Éire.

¡Hasta el año que viene Cáceres Irish Fleadh!

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